La presidenta, la jueza y la miembra (III)

Examinemos, pues, la configuración interna de los sustantivos comunes en cuanto al género terminados en -nte, como el cantante / la cantante, el creyente / la creyente o el residente / la residente. En este sentido, lo primero que merece nuestra atención es el hecho palmario de que todas estas palabras presentan como base un verbo. Dicho verbo pertenecerá mayoritariamente a la primera conjugación (cantar, amar, votar), pero también puede corresponder a la segunda (creer) o a la tercera (residir). A partir de aquí, del mismo modo que, si al tema verbal le añadimos el morfema -ré, obtenemos los futuros simples cantaré, amaré, votaré, creeré y residiré, de igual manera, si agregamos la terminación -nte, formaremos cantante, amante, votante, creyente y residente.

Pues bien: es con esta terminación -nte con la que el latín formaba el llamado participio presente, valor verbal obsoleto en la actualidad. En efecto, a diferencia de lo que sucede con el productivo morfema de futuro -ré, que nos permite conjugar sin sobresaltos Yo cantaré / Yo creeré / Yo residiré, hoy no se consideran gramaticales originalidades como *Yo cantante / *Yo creyente / *Yo residente,  más bien propias de infacundos imitadores de Tarzán. No siempre fue así. Tal como señala Leonardo Gómez Torrego en su Nuevo manual de español correcto, todavía es posible apreciar un vestigio de esta forma verbal en la locución Dios mediante, sinónima de Si Dios media o intercede (si le peta).

Estas formas, en síntesis, han visto desplazada su categoría gramatical hasta acabar convirtiéndose en adjetivos o sustantivos: no en vano, decimos, por ejemplo, Llevar la voz cantante, Considerarse una persona muy creyente o Las familias residentes en este distrito, con usos adjetivales, por un lado; y también Ser un cantante profesional, Quedar cada vez menos creyentes en una parroquia y Los residentes de este distrito, con usos nominales, por otro.

Ahora bien, ya se empleen como adjetivos o sustantivos, queda claro que todas estas palabras cuentan con un origen verbal. Y resulta pintiparado recordar en este punto que los verbos presentan morfemas de persona, número, tiempo, modo y aspecto…, pero no de género. Con otras palabras: las formas verbales no son masculinas ni femeninas. De ahí que escape de toda lógica lingüística considerar que cantante, creyente o residente sean palabras de género masculino e instar, a fin de evitar presuntas discriminaciones, a la creación de formas privativas del género femenino: *cantanta, *creyenta o *residenta. Y quien dice *residenta dice también, claro está, su casi gemela *presidenta.

No solo eso: una reivindicación tal, para ser al menos coherente, debería demandar que ese morfema de género femenino se hiciese ley extensiva a todos los sustantivos y adjetivos terminados en -nte. Sería forzoso, en consecuencia, hablar de *acertantas, *adolescentas, *concursantas, *contrincantas, *indigentas, *lactantas, *remitentas, *simpatizantas, *videntas… y, por supuesto, según tomaran o abandonaran el cargo, no habría mayor acierto que el de saludar con honores y loas a las *presidentas entrantas y salientas. Existen excepciones, de acuerdo. Cierto es que algunas voces dudosas se han asentado entre los hispanohablantes, como clienta, comedianta o lianta. Pero, si nos fiamos del análisis de Valentín García Yebra —y a falta de otras consideraciones que reservo para la entrada con las conclusiones—, la lista de palabras que se nos antojan chocantes (¿o chocantas?) excede sobremanera al parco repertorio de sustantivos o adjetivos que, engendrados como participios de presente, admiten el morfema -a.

Queda razonado, en definitiva, por qué contribuye a la unidad idiomática preferir el presidente / la presidente, como sustantivo común en cuanto al género —y exento de todo machismo—, antes que exigir la anómala variante femenina presidenta.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>